Aumentar la fuerza de voluntad para hacer dieta ¡Es posible!

aumenta la fuerza de voluntad

Quiero ponerme a dieta y no tengo fuerza de voluntad

Uno es consciente cuando tiene sobrepeso o exceso de peso, pero sin embargo no suele ser consciente de la fuerza de voluntad que posee para ponerse manos a la obra y atajar el problema llevando a cabo una dieta más equilibrada, por ello es importante tomar consciencia de la situación para analizarla y revertirla.

Normalmente, llevar a cabo una dieta para adelgazar requiere un esfuerzo, pues todo cambio en nuestros hábitos requieren un mayor o menor esfuerzo. Bien pues ahora viene la pregunta… ¿Qué puedo hacer para llevar a cabo una dieta y que no me cueste tanto esfuerzo?

 

Psicología para adelgazar

La mayoría de las personas que tienen poca fuerza de voluntad y que por tanto consideran que deben de hacer un gran esfuerzo para hacer dieta, tienen en la cabeza una serie de pensamientos reforzados que están limitando su propia fuerza de voluntad, por ello lo más importante es analizar esos pensamientos o excusas que uno se crea y que nos constituyen una barrera difícil de superar.

Es importante que fijes tus objetivos y te marques un camino a seguir. Prémiate cuando los vayas logrando, esto te motivará.

Es importante también elegir la dieta adecuada, ya que si eliges una dieta que suponga mucho esfuerzo, o sea muy restrictiva caerás en el abandono.

Deberás escoger dietas que se mantengan en el tiempo, que no alteren en exceso tus hábitos nutricionales, aunque siempre tendrás que modificarlos; y que sean cómodas para ti.

A continuación te dejamos unas de las mejores dietas para que logres tu objetivo con el menor esfuerzo posible. De entre ellas, está la dieta fácil, una dieta sencilla para llevar a cabo y sin esfuerzos. Puedes optar también por la dieta de 1500 calorías o la dieta balanceada, entre otras.

 

No hay excusas, quiero adelgazar

Las excusas o pensamientos que limitan nuestra fuerza de voluntad para no empezar la dieta, o bien, para abandonarla, suelen ser los siguientes:

Excusa 1 – “Mañana empiezo la dieta” El mañana nunca llega, probablemente porque mañana tengas una reunión o fiesta inesperada o porque tengas una tentación difícil de evitar. Esta frase o este pensamiento, hemos de analizarlo, no hay que decir que mañana empiezo la dieta, ni siquiera pensarlo, sólo nos vale el “hoy”. ¿Si tengo pensado mañana empezar la dieta porque no la empiezo hoy y ya está? La dieta no la haremos mañana solamente, sino que hay que hacerla día a día y el “hoy” es un día más.

Excusa 2 – “He hecho dietas muchas veces pero no me han dado resultado” El resultado de la dieta casi siempre es subjetivo, nos basamos en un resultado que desearíamos obtener y casi siempre no llegamos a cumplirlo pero esto no significa que llevar una alimentación equilibrada no surja sus efectos, por supuesto que sí. No todas las dietas son iguales, ni a todas las personas les va bien una misma dieta, por ello, olvídate si alguna dieta no te ha funcionado y experimenta con otra y no te dejes llevar por los pensamientos negativos.

Excusa 3 – “No puedo hacer dieta porque trabajo y no tengo tiempo” Muchas personas tienden a pensar que viajar, comer fuera de casa por el trabajo…, es incompatible con llevar a cabo una dieta. Siempre hay opciones para adaptarse a las circunstancias, solamente hemos de parar a analizarlas y buscar las alternativas. Por ejemplo, si tengo que levantarme una hora antes por la mañana para prepararme la comida que me llevaré al trabajo, tengo que hacerlo con ilusión de que hago un esfuerzo para hacer algo bien y que con esfuerzo recogeré su fruto, no puedo plantearlo como una obligación o como un problema que hace que duerma una hora menos, pues si fallo en el planteamiento no duraré ni un día haciendo dieta.

Si tienes que comer en un restaurante, no es necesario que comas el menú, en un restaurante hay mucha variedad de comida, sólo tienes que pararte a pensar cuales son los alimentos que te beneficiarán y pensar sólo en el beneficio que te produce y no en el sufrimiento de no poder saborear otras comidas.

Seguro que algunos de estos pensamientos convertidos en excusas, te están limitando a la hora de llevar a cabo una dieta adecuada. Por ello, la solución está en identificar que ese pensamiento te esta rondando por la cabeza, analizarlo y corregirlo, esta será la mejor forma de mejorar la fuerza de voluntad.

 

Lo más importante es entrenar tu voluntad

Debes tratar de corregir tus pensamientos que hacen que pongas excusas para todo, y lo más importante es que lo hagas por ti. Adelgazar porque te lo digan los demás no es lo más aconsejable, debes ser consciente tú de tu problema, de tu sobrepeso; porque debes ser tú quien le quiera poner remedio.

Este es uno de los factores que más intervienen en la voluntad ya que principalmente, adelgazar debe ser tu voluntad. Para ello, debes concienciarte, y querer ponerle solución, y para ello tendrás que hacer un pequeño esfuerzo pero tú puedes lograrlo.

¡Seguro que tú puedes! Cuándo caigas en la rutina de pensar de nuevo en las excusas planteadas, cierra los ojos por un instante, piensa en lo que has conseguido hasta ahora y continúa adelante.

Si te interesan algunas técnicas psicológicas para adelgazar, puedes informarte en este post sobre la hipnosis para perder peso. Puede ser una opción que se adapte a tus necesidades, ¡¡no te lo pierdas!!

SUSCRÍBETE
Contenido único en tu email y ¡Consigue ahora este mini ebook gratis!

ebook recetas para adelgazar

Sólo por suscribirte te regalamos este mini ebook en formato pdf con 10 Recetas para adelgazar y quemar más grasa.

Además ofrecemos a nuestros suscriptores contenido saludable de forma privilegiada totalmente gratuito.

100% LIBRE DE SPAM

Valoración: 1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (4 votos, Promedio: 4,25 de 5)
Cargando…
loading...
Comentarios
  1. Alicia Jaramillo

Escribe un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *