Esta dieta está creada para aquellas personas que sufren con frecuencia acidez estomacal, más conocido como, ardor de estómago.
La acidez estomacal es un malestar gástrico que tiene diferentes causas. Existen múltiples tratamientos, pero una alimentación sana, evitando los alimentos que más nos cuesta digerir, es de vital importancia.
A continuación se ofrecen una serie de consejos para alimentarnos correctamente y reducir las crisis de acidez estomacal:
Empezaremos por los lácteos , no se deben consumir en exceso y a ser posible bajos en grasa y en sal, ya que, faciclitan más la digestión. En cuanto a los huevos, no consumiremos más de 3 a la semana.
Las carnes blancas son más fáciles de digerir que las rojas, que suelen ser más ricas en grasa, por lo que se recomienda el consumo de carne blanca o ternera sin grasa. En cuanto a la cocción, deberemos evitar las carnes muy cocidas, así como, embutidos, chorizos, panceta, fiambres, etc.
Los cereales integrales los evitaremos, preferiblemente, consumiremos cereales blancos y mejor ligeramente tostados (pan dextrinado o pan tostado en casa).
Los vegetales los consumiremos cocidos o al vapor preferentemente, si tenemos crisis de acidez evitaremos los vegetales crudos.
Las legumbres, si tenemos acidez, no las consumiremos, pero si no, las podremos consumir muy cocidas.
De las frutas evitaremos la piel y si se pueden comer cocidas, mejor (manzanas al horno).
Los zumos primero los consumiremos diluidos en un 50% de agua y poco a poco reduciremos la cantidad de agua, evitaremos el consumo de azúcar, masas de pastelería y galletas por su alto contenido en aúcares refinados que aumentan el trabajo del estómago para digerirlos. Es muy importante beber mucho agua, ya que, excita la mucosa gástrica y nos ayuda en las digestiones y en el drenaje de nuestros principales órganos.
Comeremos los platos templados ni muy fríos ni muy calientes, ya que, dificultan la digestión.
Evitaremos las salsas elaboradas, tales como; ketchup, mayonesa y sofritos. El aceite lo usaremos sólo para condimentar, nunca para freir. Podemos usar el aceite de oliva, de girasol , de soja o de maíz.
Las infusiones más recomendables son: la manzanilla, el té de boldo , la malva, la cola de caballo, el cedrón y la hierba luisa.
Muy importante es evitar el tabaco y practicar ejercicio físico moderado (caminar de 30 a 40 minutos al día para oxigenar el organismo).
Dormir y descansar correctamente es fundamental así como acudir a un especialista para que determine con exactitud las causas del problema.
Las comidas deben ser regulares (siempre sobre la misma hora) y bien racionalizadas, daremos más importancia a las comidas que se realizan durante el día que a aquéllas que son por la noche, ya que, al acostarnos si el estómago sigue trabajando es más probable que suframos acidez.
Deberemos comer despacio para facilitar la digestión y cenar al menos una hora antes de acostarnos. Haremos 6 comidas: desayuno, almuerzo, comida, colación (que la encontraremos en los menús justo al acabar la comida) merienda y cena.
Los menús son orientativos y si tenemos una crisis gástrica debermos sustituir aquéllos platos que no nos sienten bien o que sean más propensos a la acidez.
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