La dieta de la ezima prodigiosa ¿merece la pena?

La dieta de la longevidad, sin enfermedades

Esta dieta fue desarrollada y dada a conocer por el doctor Hiromi Shinya con su libro titulado de la misma forma. Persigue una mejora general de la salud y no es precisamente una dieta de adelgazamiento, pero la pérdida de peso se produce como una consecuencia de esa mejora general de la salud. Como ésta, otras dietas pueden interesarte por ser dietas que no persiguen como objetivo principal la pérdida de peso, pero la logran por la mejoría general del estado de salud; como es el caso de la dieta Perricone o la dieta TLC.

No siendo el adelgazamiento el objetivo principal, esta dieta persigue un estado de salud óptimo, la prevención de enfermedades como la obesidad, el cáncer o la diabetes, pero se produce una pérdida de peso como consecuencia de los cambios del estilo de vida.

Nuestro organismo hace uso de alrededor de cinco mil enzimas diferentes en el desarrollo de su actividad. Las enzimas son unas proteínas segregadas por el organismo que regulan la velocidad de múltiples reacciones químicas que realiza nuestro organismo de forma habitual.

La creencia del doctor Hiromi sobre la existencia de una “enzima madre” o “encima basal” que se ocupa de la reparación celular, y sin la cual no sería capaz la segregación del resto de enzimas de nuestro cuerpo hace reflexionar sobre la cantidad de ésta enzima, ya que según Hiromi se segrega de forma natural en cantidades muy bajas.

Por ello, el estudio de la dieta se basa en aumentar la producción de esta prodigiosa enzima y protegerla, ya que si la agotamos nos enfermaríamos y el organismo no sería capaz de reparar las células.

 

Las bases de la dieta de la enzima prodigiosa

Cuando nos disponemos a hacer una dieta, no debemos comenzar a compararla con los principios básicos de otras dietas. Cada dieta basa sus beneficios en unos principios y lo que puede resultar bueno en un tipo de dietas, puede ser perjudicial en otras. Por ello, cada dieta es única y basa sus éxitos en sus fundamentos. Hacemos esta reflexión para que podamos entender ciertas restricciones alimenticias que propone Hiromi en su plan nutricional. El doctor, hace referencia a que no es en sí una dieta, sino una reeducación de la alimentación y un cambio en el estilo de vida.

Esta dieta, como indicamos anteriormente, es bastante diferente respecto a otras dietas más comunes ya que ésta elimina de la dieta ciertos alimentos que suelen ser muy recomendados en otras dietas.

 

¿Qué debo comer?

La primera premisa básica de la dieta de la enzima prodigiosa es equilibrar el consumo de alimentos de origen animal y los de origen vegetal manteniendo una proporción de 10- 15% y un 85-90% respectivamente. Es decir, primordialmente consumiremos alimentos de origen vegetal.
Dentro de los alimentos de origen vegetal el desglose para una correcta alimentación es el siguiente:

  • 50% granos integrales y legumbres (arroz integral, pan integral, pasta integral, lentejas, garbanzos, judías).
  • 30% vegetales verdes, amarillos, verduras, patatas, remolachas, algas, raíces, etc.
  • 5%-10% de frutas, semillas y nueces.

Por su parte, los alimentos de origen animal deben verse prácticamente representados en nuestra dieta en forma de pescado. Preferentemente blanco, y a ser posible pescados pequeños, dado las altas cantidades de mercurio presentes en el pescado de mayor tamaño. Controlaremos el consumo de carne roja y huevos y carnes de ave. Además, limitaremos el consumo de pollo, ya que el doctor hace referencia a que las altas temperaturas corporales del pollo no favorecen su contenido en ezimas.

 

Alimentos prohibidos

Además eliminaremos de la dieta los siguientes alimentos:

  • Lácteos y derivados (leche, yogur, queso, postres lácteos).
  • Azúcar, productos procesados, chocolate, grasas, alcohol, aceites, margarinas y mantequillas (siendo éstas últimas las peores grasas).
  • Limitaremos el consumo de té y café a un máximo de 3 tazas diarias, por tener efectos nocivos sobre las estructuras internas del estómago.
  • El doctor afirma que no es únicamente cuestión de una buena alimentación, ya que si uno no es feliz y convive en un ambiente adecuado no funciona el sistema de la enzima prodigiosa ya que las situaciones de estrés y odio son tan dañinas para nuestro organismo como las peores drogas.

 

Recomendaciones de la dieta de la enzima prodigiosa

  • Se recomienda masticar mucho los alimentos entre 30 y 50 veces para que la saliva empiece su función en el proceso de digestión de los alimentos, y además consigamos saciarnos antes.
  • Es recomendable no comer entre horas, hacer 5 comidas diarias. Si algún día sentimos hambre podemos comer algo de fruta, ya que el organismo la digiere rápido y bien; pero siempre teniendo en cuenta que no debemos sobrepasar su consumo en un 10% de nuestra dieta.
  • Puedes tomar la fruta antes de comer, bien en pieza o en zumo natural (una hora o media hora antes) para saciarte antes y que las comidas sean menos pesadas.
  • Debemos beber alrededor de 2 litros de agua al día, para asegurar una correcta hidratación del organismo.
  • Cenar muy pronto, entre 3 y 5 horas antes de acostarse para que el organismo siga quemando calorías ingeridas y no nos acostemos con la comida muy reciente, así evitaremos que el cuerpo se sienta muy pesado y lograremos conciliar el sueño más rápido.
  • Debemos descansar un mínimo de 6 horas diarias, lo ideal serían 8 horas de sueño.
  • Hacer ejercicio, pero de forma moderada. Se recomienda nadar, hacer yoga, montar bicicleta o realizar ejercicios aeróbicos sin fatigarse en exceso, ya que si lo hacemos el cuerpo empieza a generar radicales libres que aceleran el envejecimiento celular.
  • Recomiendan no hacer uso de medicamentos de forma libre y recurrir a ellos en ocasiones excepcionales, ya que dañan el hígado y los riñones.

 

Menú diario de la dieta de la enzima prodigiosa

  • Desayuno: Una taza de té verde acompañada de una tostada de pan integral con tomate y medio aguacate y unas lonchas de jamón de york.
  • Media mañana: 2 mandarinas o un zumo de naranja.

30 minutos antes de comer un vaso pequeño de zumo de pomelo.

  • Comida: Arroz integral con verduras cocidas al vapor (pimiento, cebolla, tomate, brócoli, zanahoria, etc) y pescado blanco a la plancha (lenguado, dorada, lubina) Una infusión y una pieza de fruta.
  • Media tarde: un biscote de pan integral con un palito de cangrejo.
  • Cena: Verduras a la plancha (espárragos, alcachofa, champiñones, berenjena, pimiento y cebolla) y una tortilla de un huevo.

 

Prueba cambiar de estilo de vida, sentirte sano, en tu peso y sentirte bien contigo mismo.

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