Teniendo en cuenta el gasto calórico de una persona adulta en condiciones físicas normales, podemos afirmar que esta dieta es una dieta hipocalórica, es decir, baja en calorías. Para hacer cualquier tipo de dieta debemos tener en cuenta el gasto calórico de nuestro organismo.
Para calcular tu gasto calórico --> Pulsa aquí
Este cálculo es aproximado ya que para medirlo exactamente habría que realizar un estudio exhaustivo de la persona y medirlo días diferentes ya que no todos los días hacemos la misma actividad y ello varía los resultados. Aún siendo un cálculo aproximado no es aconsejable disminuir el número de calorías a ingerir conrespecto a las necesarias para la actividad diaria de nuestro organismo ya que ello nos podría generar problemas de funcionalidad en nuestro organismo. Por ello podríamos establecer que no debemos disminuir más de 200 calorías del resultado del gasto calórico.
Recomendaciones para llevar a cabo esta dieta:
Para llevar a cabo una dieta de un número concreto de calorías deberíamos ser esclavos de la báscula para pesar cada alimento que ingerimos pero esto suele llevar al abandono de este tipo de dietas; ya que, se hace muy aburrido el tener que pesar cada alimento y además es una práctica poco eficaz ya que la forma de cocinar, la medida del aceite u otros factores pueden hacer variar mucho el número de calorías que contenga un plato. Por ello, debemos disminuir la cantidad de comida que ingerimos y acostumbrarnos a comer menos de lo que comíamos antes. Una práctica muy eficaz es servir la comida en platos más pequeños y así "engañar " a la vista porque, en gran medida, comemos por la vista.
Evitar el consumo de dulces, salsas preparadas, nata, alimentos fritos y rebozados y todos aquellos alimentos ricos en grasa. Debemos evitar las carnes rojas, es preferible consumir pavo y pollo, la carne de cerdo o ternera sólo las partes magras y el cordero únicamente en ocasiones.
Con respecto al azúcar es preferible sustituirlo por sacarina, o aspartamo (edulcorantes). El aceite, preferiblemente utilizaremos el de oliva virgen extra por su contenido en omega 3 , pero debemos medir las cantidades ya que si no consumiremos calorías en exceso. El té y las infusiones es aconsejable prepararlas uno mismo ya que las que venden suelen estar muy azucaradas.
El consumo de lácteos lo debemos regular. Los yogures escogeremos los desnatados 0%, la leche preferiblemente desnatada o semidesnatada. Los quesos, muy fuertes o fermentados (Roquefort , Gorgonzola etc) están prohibidos (si se consumen debería ser muy ocasionalmente) los quesos curados máximo 2 veces a la semana con moderación. El queso fresco tipo Burgos es ideal para este tipo de dietas, ya que lo encontramos desnatado 0% bajo en grasas.
Existe un queso fresco batido desnatado 0% que nos sirve como sustituto de la nata para preparar salsas. También podemos utilizarlo con sacarina como crema para postres.
Las especias son de consumo libre ya que no aportan calorías y aportan sabor a nuestros platos.
El aceite utilizado para cocinar los alimentos no puede ser superior a 3 cucharadas soperas en cada comida.
|