Cola de caballo

Todo sobre la cola de caballo¿Qué es y para qué se utiliza?

La cola de caballo es una planta silvestre que crece en forma de arbusto, con tallos largos que pueden llegar hasta los 60 cm de altura. Su nombre científico es Equisetum arvense y crece en zonas húmedas y de clima templado, por ello es frecuente observarla en las orillas de los ríos o zonas pantanosas.

Debemos saber distinguirla de otras de su familia, ya hay variedades parecidas que son tóxicas y además sólo la cola de caballo tiene las propiedades medicinales que ya desde la antigua Grecia se le conocen y que utilizan en la medicina tradicional desde hace siglos. También puedes ver aquí las mejores plantas naturales para adelgazar.

Es una planta, considerada por los agricultores como una mala hierba, ya que absorbe mucho agua y retiene muchos nutrientes del suelo. Tiene dos tipos de tallos, los fértiles y los infértiles éstos últimos son los que se recolectan en el verano, porque son los que tienen todas las propiedades de la planta. Éstos tallos se secan a la sombra, atados en manojos, que luego se molerán dejándolos en el polvo que conocemos como cola de caballo y que podemos consumir en pastillas, infusiones o incluso la encontraremos en cremas y ungüentos.

 

Beneficios de la cola de caballo

Los beneficios de la cola de caballo, eran ya utilizados en la antigua Grecia y Roma, donde tanto unos como otros, han hecho que la medicina tradicional china utilizara también la cola de caballo siglos después en su técnica médica. Los griegos la utilizaban para la curación y sanación de heridas abiertas por sus múltiples beneficios.

En la actualidad, se han hecho diversos estudios para comprobar científicamente los beneficios que esta planta nos puede aportar, y se ha concluido que tiene multitud de propiedades de las que destacamos las siguientes:

Por un lado, y es por ello que la utilizaban en la antigua Grecia, es tiene un potente poder antibacteriano y antifúngico; es decir actúa ante infecciones por bacterias y algunos hongos. También tiene un poder antiinflamatorio que reduce la inflamación de los tejidos y la sensibilidad al dolor por su efecto calmante. Además su alto contenido en taninos hace que sea un buen cicatrizante. También es un potente hemostático, es decir, ayuda a minimizar las hemorragias y favorece la coagulación de la sangre. Por todos estos beneficios, las antiguas civilizaciones lo utilizaban en para la cura de heridas abiertas.

Además es un potente regenerador óseo y articular, ayudando a recuperar los huesos por su alto contenido en silicio, y además ayuda a la absorción del calcio. También se ocupa de la regeneración de los tejidos blandos, como los tendones y cartílagos, lo que la hace especialmente interesante para los deportistas ya que les aporta mayor elasticidad a sus tendones previniendo posibles lesiones como esguinces, y distensiones musculares.

Tiene propiedades antioxidantes, que se ocupan de prevenir la oxidación celular precursora del envejecimiento. Además tiene función hepatoprotectora, es decir, protege el hígado y en la medicina tradicional china se utiliza como coadyuvante en el tratamiento de la hepatitis.

Es un potente diurético que ayuda a la eliminación de líquidos retenidos y toxinas para evitar que se depositen en las vías urinarias y en la sangre. Por ello se usa como tratamiento de aquellas enfermedades urinarias que precisan un aumento de la producción de orina para sanarse como es el caso de inflamaciones e infecciones, como la cistitis, ureitis, artritis o episodios de gota (por ácido úrico alto). Para los problemas de ácido úrico, tienes aquí la dieta para remediar este problema. Además de ser diurético es depurativo porque limpia el organismo de toxinas y previene la celulitis, por lo que es de gran ayuda para el adelgazamiento.

En el campo estético se utiliza para el cuidado del cabello y uñas. Favoreciendo el crecimiento en ambos y previniendo la caída del cabello. Además, para el cuidado de la piel también se utiliza por su poder antioxidante y regenerador  por su alto contenido en silicio, que aporta más elasticidad a la piel, y le da un aspecto más terso a la piel castigada por el paso de los años.

Sus usos médicos son muy amplios, cistitis, amigdalitis, inflamaciones o infecciones como gingivitis, también en abscesos, osteoporosis, excesos de sudoración, dolores menstruales, retención de líquidos, cálculos renales,etc. Así como en la estética para adelgazar, para la celulitis, caída del cabello, acné, arrugas, estrías, manchas en las uñas o uñas quebradizas.

 

¿Dónde puedo encontrarla? ¿Cómo debo consumirla?

Hoy en día es fácil encontrar la cola de caballo, ya que se comercializa en diferentes formas, pastillas, infusiones, cremas y ungüentos. Podemos encontrar en los supermercados las infusiones, e incluso en grandes superficies en la sección de parafarmacia encontraremos las pastillas de extractos naturales de cola de caballo.
En herboristerías o herbolarios encontraremos la cola de caballo molida natural, para preparar nosotros mismos las infusiones o baños. Además podremos comprar también el extracto natural para elaborar nuestras cremas, o directamente podemos comprar ungüentos o cremas ya preparadas.

Como hemos dicho anteriormente, hay diferentes formas para consumir la cola de caballo, y todo depende generalmente del uso que se pretenda de ésta.

  • Si es para el adelgazamiento o para enfermedades de las vías urinarias o retención de líquidos, el mejor uso son las infusiones porque aportaremos líquido al organismo, pero también las pastillas de extractos naturales pueden ayudarnos. Puedes ver aquí las mejores  infusiones de plantas medicinales. 
  • Si es para heridas o problemas de la piel es aconsejable utilizar cremas o ungüentos, en el caso del cabello utilizaremos champú y lociones. Para aplicaciones locales, podemos hacer baños de vapor con cola de caballo en polvo y hacer baños de asiento, es decir poner la parte en remojo. (No aconsejable en heridas, ya que las humedeceríamos y retrasaríamos su sanación.

 

¿Tiene contraindicaciones?

La cola de caballo, consumida en exceso puede ser perjudicial para la salud si la consumimos de forma prolongada en el tiempo. Puede provocar fiebre, dolor de cabeza, pérdida de apetito, alteraciones en el ritmo cardíaco o debilidad muscular; entre otros. Por ello, debemos extremar las precauciones y no consumir altas cantidades por más de 6 semanas seguidas.

Si consumimos una infusión diaria no nos hará poner en riesgo nuestro organismo, pero si abusamos de ella, puede ser tóxica.

Siempre recomendamos consultar con un especialista médico su consumo cuando se tienen enfermedades previas. Pero debemos tener especial cuidado en los siguientes casos:
Enfermedades como insuficiencia renal crónica o insuficiencia cardíaca. Si padeces acidez estomacal, gastritis o úlceras estomacales, así como enfermedades de corazón o tensión arterial baja (hipotensión) o diabetes de tipo II. Si tienes el potasio bajo, problemas de alcoholismo, o deficiencia de vitamina b1.

No es aconsejable su consumo para embarazadas, ni mujeres lactantes, ni niños. Además debes tener especial cuidado si estás en tratamiento con algún medicamento porque puede disminuir sus efectos o producir alteraciones, como es el caso de los medicamentos laxantes, asó como antiinflamatorios o aspirinas o parches de nicotina.

 

Si te interesan las mejores infusiones para adelgazar aquí te ofrecemos toda la información.

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